- ¡Oferta!
Versión mejorada del contraángulo rojo clásico, pero de tamaño idéntico.
Este contraángulo de anilla roja tiene un ratio de rotación de uno a cinco.
Tiene fibra óptica (luz)
Spray externo para implantología
Tiene un botón pulsador
Puede encontrar todos los modelos de contraángulos dentales Coxo en DFC Instruments. Para ver este modelo y compararlo con sus variantes, acceda a nuestra categoría dedicada a los contraángulos rojos.
Este contraángulo rojo es una versión mejorada del contraángulo rojo clásico C7-1. No obstante, tiene las mismas dimensiones.
Tiene una nueva fibra óptica, con un ángulo de luz modificado, que permite una mejor visibilidad.
Nuevo diseño de los engranajes, aumentando considerablemente su vida útil.
El spray es externo, diseñado para una irrigación externa y para la implantología.
Nueva cubierta antipolvo, que reduce aún más la entrada de fluidos en la cabeza del contraángulo y aumentando así la profilaxis.
Esta nueva cubierta antipolvo también permite aumentar la vida útil del rotor reduciendo su desgaste.
Funciona con fresas de 1,60 mm
Ratio de rotación de 1 a 5
Material garantizado un año en piezas y mano de obra incluidas conforme a nuestras CGV, (véase el apartado "Garantía").
CÓMO AUMENTAR LA VIDA ÚTIL DE SUS CONTRAÁNGULOS ROJOS
En un contraángulo rojo, toda la cadena cinemática está formada por piñones. Desde la entrada del contraángulo hasta su salida (la fresa). El contraángulo rojo aumenta la velocidad impulsada por el micromotor generalmente por un factor 5. (una vuelta a la entrada, cinco a la salida), lo que hace que con un micromotor girando a 40 000 rpm, la fresa de un contraángulo rojo gire a 200 000 rpm, es decir más de 3 300 vueltas por segundo…. Es absolutamente colosal. PARA QUE QUEDE BIEN CLARO, ESTO SIGNIFICA QUE EN UN SOLO SEGUNDO LA FRESA GIRA MÁS DE 3 300 VECES…..
EN LO QUE RESPECTA A LA LUBRICACIÓN, a diferencia de un motor de coche, por ejemplo, un contraángulo no tiene reserva de aceite. Es necesario aportar constantemente la lubricación necesaria para reducir los roces metal contra metal y así evitar el calentamiento, el arranque de material de los rodamientos de bolas, piñones… que anuncian el principio del fin del contraángulo.
En efecto, si una película grasa no recubre las partes en movimiento tales como piñones / bolas de los rodamientos, habrá calentamiento de los materiales y luego arranque de metal… . Los rodamientos tendrán holgura, así como los piñones; se volverán ruidosos, la fresa no se mantendrá en su eje a causa de la holgura en los rodamientos. A esa velocidad esto generará vibraciones y puede incluso terminar con la explosión del rodamiento con dispersión de las microesferas…. o más clásicamente la rotura de los dientes de los piñones. Se acabó, ¡el contraángulo está roto!
Por lo tanto, es muy importante aportar la lubricación necesaria para el buen funcionamiento del material, y eso, ya que no hay reserva de aceite en el CA, en cada uso, o en la práctica entre cada paciente/ciclo de esterilización…
Pensamos que desde el punto de vista de la lubricación, y sobre todo para los instrumentos que giran muy rápido, una lubricación "en spray" es preferible a una lubricación automatizada por máquina. O como mínimo, antes de la esterilización en autoclave, reforzar la lubricación automatizada con una inyección de lubricante en spray.
Hay que lubricar por la base del material hasta que el lubricante salga por la cabeza del instrumento. (Tome el instrumento con la base hacia arriba y la cabeza hacia abajo). Si al expulsar el producto por la cabeza el lubricante sale de color negro u oscuro, continúe inyectando hasta que el producto salga puro/claro; así habrá limpiado los excesos de lubricante que se han calentado durante el uso. Esto permite como mínimo lubricar y limpiar bien el instrumento. Una vez hecho esto, vuelva a poner un poco de lubricante en la cabeza por el orificio de inserción de la fresa. Así tendrá la garantía de una lubricación perfecta.
El problema de los lubricadores automatizados es que en principio son perfectos, pero en la práctica, si por una razón u otra el lubricante no se distribuye correctamente por toda la cadena cinemática, tendrá un defecto de lubricación que provocará un deterioro rápido del instrumento.
EN LO QUE RESPECTA AL USO DEL MATERIAL
Si la lubricación es importante, en definitiva solo ralentiza el desgaste del material y los materiales… Ya que hay movimiento, hay fricción y por tanto desgaste. Para reducir este desgaste, pensamos que hay dos puntos primordiales a respetar. El primero es la velocidad, el segundo el esfuerzo aplicado sobre el material y la tensión inducida en los materiales.
En pocas palabras, cuanto menos rápido gire el material, menos rápido se desgastará. Y cuanto menos fuerce sobre la fresa, menos forzará sobre los piñones y menos se desgastarán.
Evidentemente el material está hecho para trabajar, pero por ejemplo, funcionar con un micromotor a 25/30 000 rpm en lugar de a la velocidad máxima prolongará considerablemente la vida del contraángulo. Lo mismo ocurre con el esfuerzo que aplicará sobre la fresa…
Para poder hacer esto, nos parece importante trabajar con fresas no desgastadas. Si la fresa corta bien, podrá reducir la velocidad del motor y forzar menos para cortar. Así puede doblar la vida útil del material.
Porque no hay que olvidar que una fresa de menor calidad, más barata, pero nueva o casi nueva siempre tendrá mayor eficacia que una fresa cara de marca premium, pero desgastada….. Nuestro consejo es más bien utilizar fresas baratas pero nuevas o en perfecto estado que hacer "durar" fresas caras pero desgastadas que al final y en la práctica funcionan peor que fresas low cost….
Ficha técnica